Origen del Braco de Weimar

El fantasma gris» al que conocemos como Weimaraner ha cautivado durante siglos el alma y la imaginación de cazadores, artistas y aficionados al mundo del perro.

Sus orígenes, envueltos como él mismo en el misterio y la controversia, siguen siendo una paradoja en la actualidad, debido a la forma en que fueron celosamente guardados por la realeza alemana, que apreció sobre todo su fuerza y resistencia, además de ser alabado por su lealtad y devoción para con su amo. El Weimaraner defendía a su amo y cazador de aquellas bestias salvajes de tan antiguas cacerías, como osos y lobos, a los que no dudaba en plantar cara. Un animal muy inteligente y afectuoso además de valiente y protector.

Varias son las teorías que se barajan respecto a los orígenes de la raza, que parece proceder de tierras musulmanas. Luis IX (1226-1270) Rey y Santo ejemplar de la cristiandad, fue a combatir a los infieles en la séptima cruzada y cayó prisionero en Mansurah.

A su vuelta, al cabo de algunos años, volvió a Francia acompañado de unos perros tártaros de manto gris, gran tamaño y fuerte musculatura que llegaron a formar parte de las jaurías reales a lo largo de muchos años. Este perro, que con el tiempo sería conocido como el Perro Gris de San Luis, parece ser el arcaico antepasado del Braco de Weimar, pero a partir de entonces su devenir genético está bastante confuso.

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Source: El mundo del perro

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