Hace que tu perro se vuelva problemático en muy poco tiempo

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Todos los perros necesitan hacer ejercicio, y hoy en día la mayoría de los compañeros caninos no hacen lo suficiente. Los antepasados ​​de tu perro y sus primos que viven en la naturaleza pasan sus días cazando su próxima comida, defendiendo su territorio, jugando, apareándose y cuidando de sus camadas. Sus vidas diarias son extremadamente activas y sociales, y los desafían tanto física como mentalmente.

Compara e identifica las diferencias de la vida de un can en la naturaleza con la vida dentro de tu casa, y tendrás una idea de cuán aburridos son muchos perros de familia en la actualidad y de cuán poca es su aptitud física.

Algunos de los comportamientos más comunes en los perros que hacen poco ejercicio son:1





Mastican objetos inadecuados

Hacen alboroto y brincan hacia las personas

Se rascan destructivamente o cavan

Juegan con conductas predatorias o de manera inapropiada

Hurgan en la basura (contenedor de basura)

Mordisquean o juegan bruscamente

Reaccionan de manera intensificada, tienen hiperactividad

Tienen conductas que llaman la atención

¿Cuánto ejercicio necesita mi perro?

No puedes dar por hecho que un patio cercado le proporciona a tu perro todo el ejercicio que necesita. Muchas personas con perros que tienen obesidad me han dicho que su mascota hace mucho ejercicio porque tienen un gran patio trasero. Los estudios demuestran que cuando tu perro no tiene otros canes a su alrededor y ningún humano lo anima a mantenerse activo, pasará el 80 % de su tiempo durmiendo.

Los perros que conviven con sus iguales pasan menos tiempo descansando – alrededor del 60 %. En resumen: Al igual que los dueños, los perros necesitan razones para mantenerse físicamente activos. Incluso el patio trasero más grande y más verde no es suficiente para motivar a tu amigo peludo a realizar el ejercicio que necesita para mantenerse en buena forma física.

La mejor y única forma de asegurarse de que tu perro haga suficiente ejercicio es proporcionarle el compañerismo y la motivación que necesita para mantenerse activo.

Si tu perro no tiene habitualmente la oportunidad de correr, jugar y hacer ejercicios aeróbicos, aun y cuando no tenga sobrepeso, puede desarrollar artritis y otras afecciones debilitantes que afectan sus huesos, articulaciones, músculos y órganos internos. Además, muchos problemas conductuales son la inevitable consecuencia de una falta de actividad física y mental.

Tu perro debe hacer como mínimo 20 minutos de ejercicio constante que eleve su ritmo cardíaco 3 veces por semana. Es mejor que realice 30 minutos en lugar de 20, y 6 o 7 días a la semana en lugar de 3.

Satisfacer los requisitos mínimos de ejercicio previenen la atrofia muscular, pero esto no implica que tu can aumente su masa muscular, fortalezca sus tendones y ligamentos, perfeccione su equilibrio y propiocepción, ni que mejore su aptitud cardiovascular, por lo cual siempre será mejor que realice más actividad física.

Si puedes pasear a tu perro diariamente, así como proporcionarle más sesiones de entrenamiento para que también cumplas tus otras metas de ejercicio (perder peso, desarrollar músculo, mejorar la función cardíaca), ¡será aún mejor!

Cómo puedes ayudarle a tu perro a realizar el ejercicio que necesita y merece

Cabe señalar que el simple hecho de pasear con tu perro no es un entrenamiento adecuado. Si lo tuyo es caminar, tu perro necesita caminatas intensas, en las que se mueva a un ritmo de 6 a 7 kilómetros por hora (1.5 km por 15 minutos aproximadamente) para alcanzar una buena intensidad cardiovascular y quemar calorías.

Las caminatas intensas pueden brindarle a tu perro y a ti importantes beneficios para la salud, por ejemplo, reduce el riesgo de obesidad, diabetes, cardiopatías y enfermedades de las articulaciones.

Sin embargo, si tu perro está acostumbrado a los paseos ociosos donde solamente olfatea y orina, lo primero que debes hacer es reprogramarlo. No esperes que la transición de paseos tranquilos a caminatas intensas sea de un día para otro. A tu perro le tomará varias sesiones acoplarse al cambio.

Indudablemente también saldrás con tu perro a dar paseos tranquilos, por lo que necesitarás ayudarlo a aprender la diferencia entre ambas actividades. Por ejemplo, podría ser un momento específico del día–puedes programar caminatas tranquilas a primera hora de la mañana y antes de dormir, y ​​caminatas intensas en el ínter. O bien, podrías desarrollar un comando verbal que le diga a tu mascota que es hora de emprender una caminata intensa.

También te recomiendo utilizar un arnés cuando hagas ejercicio con tu mascota. Una correa atada a su collar puede convertirse rápidamente en un peligro mientras recorres las calles de la ciudad o incluso caminos rurales. Muchos perros aprenden qué tipo de caminata están recorriendo si la correa se ata al cuello (caminata) o a un arnés (¡es hora de hacer ejercicio en serio!).

Si no puedes moverte a un ritmo de caminata intensa, deberás involucrar a tu perro en otros tipos de ejercicios cardiovasculares como natación o juegos de busca y trae, Frisbee, flyball, disco volador, flygility, así como competencias de agilidad, saltar desde un muelle, pastorear, caza y pruebas de campo, o bailar al ritmo de la música.

El sitio Dogplay es un buen recurso para explorar las diferentes posibilidades del ejercicio organizado y socialización para tu perro. También puedes considerar la posibilidad de dar un paseo en bicicleta junto a tu can con una correa especial para bicicletas.

Es importante que el tipo de ejercicio que elijas sea el mejor para el cuerpo de tu compañero cuadrúpedo (por ejemplo, las razas braquiocefálicas tienen consideraciones especiales), su temperamento (los perros agresivos tienen consideraciones especiales) y su edad (los animales mayores o con discapacidades físicas permanentes tienen consideraciones especiales).

Posiblemente necesites modificar el tipo, duración e intensidad del ejercicio que elijas para tu mascota conforme vaya pasando el tiempo.

Los beneficios del ejercicio para perros

Existen innumerables beneficios para mantener a tu compañero canino bien ejercitado, por ejemplo:






Reducir o eliminar los problemas comunes de conducta inducida por el aburrimiento

Mantener su peso en un rango óptimo

Mantener su sistema musculoesquelético (esqueleto, músculos, cartílagos, tendones, ligamentos, articulaciones y otros tejidos conectivos) en excelentes condiciones.

Normalizar y regular su sistema digestivo

Desarrollar seguridad y confianza en un perro tímido o temeroso

Mejorar su capacidad de ser un ser vivo tranquilo y en equilibrio (“Un perro cansado es un buen perro”)

Para finalizar, una última reflexión: Algunos dueños creen que, si hacen muchas actividades físicas con su mascota durante el fin de semana, pueden compensar la falta de ejercicio del resto de semana. Pero el problema con este enfoque es que tu perro puede lesionarse cuando lo animes a ejercitarse intempestivamente durante el fin de semana.

Cuando el cuerpo de un perro no tiene la suficiente aptitud física, los arranques intempestivos de actividad física pueden causar lesiones que provocan daños a largo plazo en las articulaciones. El ejercicio diario y consistente es un enfoque mucho más seguro y tiene inmensos beneficios a largo plazo que tu perro debe obtener.

Fuentes:

Artículos Relacionados:


Source: Mascotas

Comments are Closed