¿Cómo se comporta tu mascota en el parque para perros?

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Llevar a tu compañero canino a un parque para perros sin correa podría ser una excelente forma de dejar que se desahogue, quemar el exceso de energía, así como socializar con otros perros y personas.

Por desgracia, un dueño irresponsable podría arruinar una tarde de diversión para todos los que se encuentran en el parque–y eso ocurre con más frecuencia de lo que te imaginas.

Las siguientes recomendaciones sobre lo que debes o no hacer al acudir al parque para perros de tu vecindario podrían ser de gran utilidad para que la experiencia sea agradable para ti y tu amigo peludo favorito.

15 recomendaciones de comportamiento y seguridad en parques para perros















Los dueños deben percatarse de que los parques para perros no son apropiados para todos. Si tu mascota teme a otros perros, es agresiva o si tienes poco o ningún control sobre ella, entonces llevarla al parque podría ser problemático.

Con el fin de que el parque sea una buena experiencia para ti y tu mascota, tu perro deberá poder disfrutar al interactuar con los demás de forma amistosa. Si no se acerca a otros perros debido al miedo, o si se aproxima con agresividad a la mayoría de los perros desconocidos, se debe abordar este comportamiento antes de intentar visitar un parque para perros.

Si tu perro nunca ha estado cerca de otros perros (por ejemplo, si acabas de adoptar una mascota de edad avanzada), te recomiendo que antes de probar suerte en el parque para perros, primero la presentes con algunos perros de amigos o familiares, para saber cómo interactúa con ellos. Asimismo, algunas instalaciones de entrenamiento realizan reuniones de adultos ‘para conocerse y saludarse’.

Esto te proporcionará una idea de lo que podría suceder en situaciones en las que se encuentre con perros desconocidos. También, te permitirá saber si tu perro es un candidato para algún entrenamiento de modificación de conducta.

Antes de entrar en el parque para perros, observa durante algunos minutos cómo se comportan los perros que ya se encuentran allí. Si en su mayoría solo deambulan, o buscan y traen pelotas, o se persiguen juguetonamente, es probable que sea un entorno seguro para tu perro.

Pero si hay muchos juegos bruscos (especialmente entre perros grandes) o intimidación, debes regresar más tarde o en otro momento.

A menudo, hay un perro en el parque que le hace la vida imposible a muchos otros con su comportamiento agresivo e intimidación. De igual manera, debes estar atento a la conducta del perro y evitar someter a tu mascota a un posible ‘incidente’.

Si es la primera vez que tu perro acude al parque, o si es un parque diferente del que está acostumbrado, déjalo saludar a los otros perros de forma gradual–ya sea a través de una cerca, mientras aún se encuentra en el área de la entrada, o si es posible, camina alrededor por la parte exterior de la zona cercada y déjelo oler a los perros que se acercan para saludarlo.

Cuando esté listo para ingresar al área principal, evita abrir la puerta si hay muchos perros parados allí esperando para saludarlo. A menudo, es una situación tensa para el perro que ingresa, y hay una gran posibilidad de que el momento se torne agresivo.

Si te encuentras ante una multitud de perros en la puerta, simplemente espera con tu perro del otro lado hasta que comiencen a dispersarse, o que sus dueños se percaten de que tu perro necesita espacio para entrar de forma tranquila por la puerta.

Si tu perro es tímido y se muestra temeroso ante los demás perros en el parque, o si parece ser un objetivo de perros más fuertes, no debes asumir que lo superará o ‘se fortalecerá’ al exponerlo de forma prolongada y repetitiva.

Probablemente, lo que sucederá es que se vuelva más temeroso con cada encuentro. Si el perro abusivo del parque no deja de acosar a tu mascota, y su dueño no lo supervisa, aleja a tu perro.

De nuevo–el parque para perros no es la mejor opción para todos. Con frecuencia, lo idóneo para una mascota tímida o traumatizada es programar días para jugar con uno o dos perros conocidos y amistosos.

Por el contrario, si tu perro es amenazador o agresivo–incluso si parece excesivamente emocionado–debes sacarlo del parque y llevarlo otro día.

No supongas que tu perro–sin importar cuán dócil haya sido siempre–nunca atacaría a otro perro o ser humano, porque podría suceder.

Debes conocer a tu perro, su estado de ánimo, y entender que no podrás predecir con certeza su comportamiento el 100 % del tiempo. No pongas a otros en riesgo. La seguridad de los demás perros y personas es tan importante como tu seguridad y la de tu mascota.

Si el parque que frecuentas no tiene un área separada para perros pequeños, ten mucho cuidado con los perros grandes que están cerca de los pequeños. Si tu perro es grande, no permitas que asuste o intimide a los perros más pequeños.

Si tu perro es pequeño, te recomiendo que busques un parque que tenga un área separada para perros de menor tamaño. Los perros agresivos pueden ser de cualquier tamaño, pero tu pequeño tiene muchas más posibilidades de sobrevivir a un acto de agresividad de un perro que tiene su mismo tamaño.

Supervisa a tu perro todo el tiempo. Aparentemente, muchas de las personas que se encuentran en los parques para perros creen que el objetivo es entretenerse.

Platican con otros dueños de perros, utilizan su teléfono celular, o empiezan a leer un libro o e-reader, mientras su perro corretea desaforadamente por todo el parque, roba juguetes, se monta en las piernas de otros, aterroriza a humanos y mascotas, y hace sus eliminaciones sin contemplaciones.

Idealmente, debes interactuar con tu perro en el parque de alguna manera. Si no es así, debes controlar su comportamiento para asegurarte de que no se comporte mal o sea molesto. Si tu perro roba la pelota de tenis de otro perro cada vez que el dueño la arroja, tu función es evitar que tu perro interrumpa su juego.

No recomiendo llevar premios para perros al parque. Me gusta reservarlos sobre todo para los entrenamientos, y el parque para perros no suele ser propicio para hacer algún entrenamiento.

Además, la mayoría de los perros solo necesitan pasar junto a ti para percatarse de que tienes premios, así que a menos que estés preparado para darle un snack vespertino a cada perro que pase–y puedas mediar cualquier pelea por alimento que ocurra–lo mejor será que dejes los premios en casa.

Recoge las eliminaciones de tu perro, ya que estas no se absorberán mágicamente en el suelo un momento después de que evacue sus heces, y fingir que no lo viste ponerse en cuclillas no engañara a nadie.

Toma una de las bolsas gratuitas para heces cuando entres en el parque, para tenerla a la mano cuando tu perro haga sus evacuaciones–o lleva alguna si el parque no las proporciona. Recoge sus heces y deséchelas en el contenedor adecuado.

Podrías llevar una pequeña botella de aerosol o toallita húmeda antibacteriana para utilizarla una vez que hayas desechado apropiadamente la bolsa con heces.

No deberías permitir que otros perros pasen sobre las heces de tu perro. Otros dueños de perros no deberían estar en riesgo de a pisar los excrementos de tu perro. Tu perro y sus heces son tu responsabilidad.

Examina las posturas corporales de los perros, la forma en que se comunican y su comportamiento social. Aprende a reconocer cuando un perro se encuentra estresado, tenso, asustado, juguetón, amenazador y agresivo; así como a distinguir entre un juego ruidoso y comportamiento amenazante. Uno de mis libros favoritos es Canine Body Language (Lenguaje corporal canino) de Brenda Aloff.1

También, debes investigar la mejor manera de interrumpir una pelea de perros. La respuesta automática de muchas personas es gritar, vociferar, jalar del collar o interponerse físicamente entre los perros–lo cual podría intensificar el nivel de agitación de los perros y elevar el riesgo de lesiones graves.

Programa el número de control de animales en tu teléfono celular. Llama a la policía o a control de animales si presencias algún tipo de agresión por parte de un perro o dueño de un perro que no quiere salir del parque.

Es desafortunado, pero es común que en los parques para perros se susciten lesiones graves, tanto en los perros como en sus dueños.

Si un día cualquiera acudes a tu parque para perros favorito y está cerrado, es probable que se haya convertido en un peligro para la seguridad o salud pública, debido a dueños de perros que son irresponsables.

La mayoría de los parques para perros cierran por circunstancias insalubres o porque han ocurrido sin número de lesiones, como resultado de perros que no son supervisados.

Fuentes:

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Source: Mascotas

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