Agresividad felina: Cuando tu gatito ataca

Por la Dra. Karen Shaw Becker

Hace algunos años se realizó un estudio retrospectivo en la Clínica de Comportamiento Animal de la Escuela de Medicina Veterinaria de Barcelona para investigar problemas de comportamiento en gatos.1

El estudio abarcó el período de tiempo de 1998 a 2006 e incluyó a 336 gatos con problemas de conducta.

De los 336 gatos, 178 eran hembras (65 % esterilizadas) y 158 eran machos (77 % castrados).

La edad promedio en la que se presentó el problema fue de 4.5 años.

Los gatitos eran provenientes de diversas fuentes.

Algunos eran callejeros sin hogar, otros provenían de criadores, tiendas de mascotas y algunos habían sido adoptados de refugios.

El problema de comportamiento felino más frecuente: La agresividad

Un hallazgo importante de este estudio fue que cerca de la mitad (47 %) de los dueños de gatos mencionaron la agresividad como el principal problema de comportamiento (las evacuaciones inapropiadas estuvieron lejos del segundo lugar con el 39 %).

De los gatitos con agresividad, 64 % fueron agresivos con otros gatos y 36 % hacia las personas.

Entre los gatos que eran agresivos con las personas, el 78 % atacaron a sus propietarios.

Los gatos que mostraron agresividad hacia las personas lo hicieron con mayor frecuencia mientras jugaban (43 %) o cuando eran acariciados (40 %).

La agresividad hacia los propietarios relacionada con el juego era más común en los hogares con un solo gato. Las hembras intactas fueron más agresivas que las hembras esterilizadas al igual que los gatos que solo viven en interiores.

Los autores del estudio especulan que los gatos que carecen de otro tipo de desahogo para la agresividad relacionada con el juego la dirigirán hacia sus dueños.

También sugieren que la agresividad relacionada con las caricias suele ser el resultado de que los propietarios no saben cómo leer las sutiles señales de sus gatos que indican que ya fue suficiente.

Por qué algunos gatos son agresivos con sus dueños durante el juego

Por extraño que parezca, ser agresivo durante el tiempo de juego es una conducta bastante típica en gatitos y gatos jóvenes. Ocultarse debajo de los muebles y saltar para atacar un pie o tobillo humano–o atacar repentinamente los dedos de los pies por debajo de las sábanas–es normal en muchos gatitos jóvenes activos.

Los gatitos criados con compañeros de camada aprenden a controlar las mordeduras y arañazos como parte de su socialización con otros gatos. Por lo general, la agresividad intensa durante el juego, con rasguños y mordiscos desinhibidos, se observa en gatitos y gatos jóvenes que fueron separados de sus madres a temprana edad, gatitos poco estimulados y gatos sin sitios apropiados para jugar.

En ocasiones, este comportamiento puede continuar en la adultez. Se ve con mayor frecuencia en hogares con un solo gato donde el gatito pasa todo el día a solas mientras sus seres humanos se encuentran en el trabajo o la escuela.

Controlar las conductas agresivas durante el juego

Una forma de frenar el comportamiento agresivo en el juego es aumentar la cantidad de tiempo que pasas interactuando con tu gato todos los días. Asegúrate de tener a la mano varios juguetes a los que tu gatito responde, y asegúrese de engancharlo con su juguete favorito durante períodos cortos varias veces al día.

Los juguetes y juegos interactivos que selecciones deben mantener al gatito al menos a un brazo de distancia de ti para limitar sus posibilidades de hundir sus garras o dientes en tu persona.

Siempre acércate a tu gato con calma. Habla con él en tonos suaves. Haz que el tiempo de juego sea divertido y desafiante, pero también gentil. Es mala idea jugar rudo con cualquier gato, mucho menos con uno que ya es agresivo.

Lleva un registro de cuándo es más probable que tu gatito se vuelva juguetonamente agresivo. Si ocurre en momentos específicos del día–por ejemplo, a la hora de acostarse–inicia su última sesión de juego por la noche justo antes de dormir.

Asegúrate de que tu gato tenga suficientes superficies para rascar, postes y perchas para escalar. Estos artículos ayudarán a satisfacer su impulso natural de arañar, estirarse, escalar y escapar a un sitio elevado para descansar.

No importa qué tan doloroso y molesto sea cuando el amor de tu vida peludo te haga sangrar, por favor no respondas con ningún tipo de castigo físico. Ni siquiera con un golpe en la nariz.

Lo único que lograrás será infligirle dolor a tu mascota, provocar que te tema y evite, y tal vez incluso aumentar su agresividad. O bien, podría pensar que en realidad estás jugando, lo que equivale a recompensar su comportamiento agresivo.

El mejor método es ignorar a tu gatito cuando muestre agresividad. Alejarte cuando se comporte de forma agresiva es la mejor manera de ayudarlo a establecer la conexión de que jugar brusco significa no jugar.

Agresividad relacionada con las caricias

Con frecuencia, los gatos que manifiestan agresividad mientras son acariciados, buscaron esa atención, pero en algún momento decidieron que ya había sido demasiado.

Cuando tu gatito alcance su límite de caricias, es probable que te lo demuestre con algún tipo de lenguaje corporal–tensándose, aplanando las orejas sobre su cabeza, quizá moviendo la cola. O tal vez incluso tratando de liberarse.

Como sea que tu gato demuestre disgusto, es probable que lo manifieste antes de volverse agresivo mientras es acariciado. La clave está en que sus humanos aprendan su lenguaje corporal.

Tampoco es buena idea retener al gato mientras lo acaricias. En general, siempre es mejor dejar que el gatito llegue a ti. Los gatos necesitan sentir que tienen el control de su entorno. Quieren interactuar bajo sus propios términos. Acariciarlos y tocarlos sin invitación no es una buena forma de crear lazos con tu compañero felino.

Entre más dejes que tu gato sea el que manda, con más frecuencia lo verás buscando quedarse sobre tu regazo. E incluso cuando esté en tu regazo es posible que no quiera muchas caricias, así que sintonízate con su lenguaje corporal. Algunos gatos simplemente son más cariñosos que otros.

Agresividad felina por desconocimiento

La agresividad entre gatos es un tema enorme y complejo que no puedo abordar como se merece en un solo artículo, así que por esta ocasión limitaré mi análisis a un solo tipo–la agresividad por desconocimiento.

La agresividad por desconocimiento con frecuencia ocurre cuando un miembro de un hogar con varios gatos regresa de una cita con el veterinario–que a menudo implica sedación o anestesia.

Dos gatitos que vivieron juntos y en paz de repente están en guerra, donde el “gato que se quedó en casa” (Gato A) se lanza ferozmente al ataque en contra del “gato que viene del veterinario” (Gato B) tan pronto como puede salir de su jaula al regresar a casa.

El Gato A parece ver al Gato B como un completo extraño, y amenazante. A menos que el Gato A se dé cuenta de inmediato, las peleas constantes entre los antiguos amigos pueden convertirse en la norma.

La causa sigue siendo misteriosa

No hay respuestas reales sobre las causas de la agresividad por desconocimiento. Algunos expertos sugieren que el factor desencadenante podría ser el aspecto del Gato B después de someterse a la sedación o anestesia. Quizás el Gato B camina de forma diferente.

También podría ser algo relacionado con el olor del Gato B después de un procedimiento veterinario–quizás el yodo, alcohol o vitamina B–debido a los aromas presentes en muchas clínicas veterinarias.

Tal vez no sea una sola cosa, sino una combinación de factores lo que hace que el Gato A vea al Gato B como un extraño aterrador. Sin embargo, los dueños de gatos han intentado evitar la agresividad por desconocimiento de varias formas, por ejemplo, llevar a los dos gatos a la oficina del veterinario. Pero ninguna medida preventiva ha funcionado de manera sistemática.

Por lo general, la agresividad por desconocimiento se observa en gatos con personalidades impredecibles o cambiantes. Y si sucede una vez, es probable que vuelva a suceder.

Dado que todavía no hemos determinado la causa de la agresividad por desconocimiento ni medidas preventivas efectivas, si has tratado con este tipo de reacción en uno de tus gatos, la mejor opción es mantener a los gatitos separados durante días o incluso semanas después de un evento desencadenante. Reintégralos poco a poco. Deja que su reacción mutua determine el ritmo al que se les permite volver a conectarse.

También considera usar productos naturales como Spirit Essences2 u OptiBalancePet3 para ayudar tanto a tu gatito inestable como a quien termina siendo la víctima, con el fin de manejar los eventos estresantes en sus vidas. En mi clínica también uso Aconitum homeopático por vía oral para ayudar a reducir las respuestas emocionales de los gatos.

Fuentes:

Artículos Relacionados:


Source: Mascotas

Comments are Closed